miércoles, 11 de junio de 2014

Los papás vienen al cole: El enfoque globalizador (I,II)

El enfoque globalizador hace referencia a la conveniencia de aproximar a los niños y niñas a lo que han de aprender desde una perspectiva integrada y diversa. El enfoque globalizador guarda estrecha relación con la significatividad de los aprendizajes y permite que los niños y niñas aborden las experiencias de aprendizaje de forma global, poniendo en juego, de forma interrelacionada, mecanismos afectivos, intelectuales, expresivos.

Los contenidos curriculares nunca son para el alumnado lo interesante, para ellos son los medios o instrumentos que le permitirán conocer mejor algún aspecto de la realidad por el que muestran interés o son los rudimentos necesarios para realizar algún proyecto o resolver un problema. Así, el interés del niño se centra en el producto final; las habilidades y destrezas necesarias no tienen interés en sin mismas, sino en función del proyecto o del problema  a resolver (como puede ser materializar la canción “un barquito de cáscara de nuez” o “hacer una rana con una pinza de la ropa”). Cuando un niño o niña engarza en sus experiencias previas conceptos nuevos, aplica procedimientos y habilidades para resolver un problema y además lo hace organizándose con sus compañeros, no solamente diremos que ha desarrollado sus capacidades, diremos que es COMPETENTE.

Eva, la mamá de Claudia, nos enseñó la canción “un barquito de cáscara de nuez”, vimos una nuez, la tocamos, era dura, la abrimos, comimos lo que encerraba, estaba seco, si apretábamos no caía zumo, a unos nos gustaba la nuez, a otros no. Pensamos como hacer el barquito de cáscara de nuez  con velas de papel. Eva traía de todo, también velas de papel y había que ponerlas en el palo más alto, como el capitán pirata, pero..¿cómo sujetar el palo mayor?, ¿necesitamos una nuez entera o la mitad?, ¿qué haremos con nuestro barco de cáscara de nuez?. Coloreamos la vela, la recortamos, la pegamos al palillo, modelamos una bola de plastilina, llenamos la MITAD de una nuez con la bolita, clavamos la vela en el centro del barco y…¡ A JUGAR!

Gema, la mamá de Hugo y de Luna, nos propuso hacer una ranita con una pinza de la ropa. Primero observamos una ya terminada ¿Quién quiere tener una rana que se le abra la boca?, esa fue la pregunta y todos querían una rana, entonces.. ¿qué sabemos de las ranas? y sabíamos muchas cosas, también canciones de ranas; pero para hacernos una ranita como la que nos había dejado unos días antes la mamá de Hugo y Luna… ¿qué tenemos que hacer? ¡colorear una rana!, ¡no, dos! y vimos la simetría mirándonos el espejo y juntando las dos manos y dentro nos caía un tesoro sin que nadie lo viese; después de colorear…recortar y partir por la mitad  y luego recomponer el todo pegando las cuatro partes y al final, cuando esté seca y bien pegada ¿qué hacemos con la rana?... ¡nos la llevamos a casa!, pero antes…” Cu cú, cantaba la rana….”


Muchas gracias a Eva y a Gema porque han posibilitado que las destrezas y habilidades de los niños y niñas se apliquen para resolver un problema, construirse un juguete con material inespecífico. Muchas gracias por vuestra ayuda en esta tarea difícil que es educar. El filósofo español José Antonio Marina recuerda con frecuencia un proverbio africano que dice: "Para educar a un niño hace falta la tribu entera".



















martes, 3 de junio de 2014

Viaje educativo: ¡Vamos a la granja!

Cuando se hace la propuesta al alumnado comienza el viaje: su imaginación se activa, ideación e idealización, ensoñación, intercambio de opiniones provocadas por la inicial curiosidad, unas hipótesis nacidas de la acción y dictadas por la pasión, por la aventura, que, en suma, desembocan en una situación de viaje: un proyecto, un itinerario, unos elementos a ser observados, apropiados y aprehendidos por la directa experiencia del viajero-descubridor. Preparar el viaje, imaginar, visualizar y visionar lo que vas a encontrar; relacionar y asociar conocimientos adquiridos de diferentes áreas...
Lo planeado se lleva a cabo, se hacen realidad los sueños: emprender el camino cuidando de ti y de los que te acompañan, adentrarte en lo desconocido, interactuar con ello para hacerlo tuyo, impregnarte, tratar de agarrar ese presente, que antes fue futuro, para preservarle y llevártelo contigo de vuelta a casa, cuando ya sea pasado. Volver a lo cotidiano revestido, y evocar lo vivido, contando, reconstruyendo tu propia historia. Conservar con cariño el saquito de hierbas, el pan de tu viaje, de esa experiencia vivida fuera del amparo familiar que te ha hecho descubrir posibilidades y limitaciones personales.
La Escuela Activa y la Escuela Nueva ya nos habla de esta manera de entender el viaje de estudios y el modelo de viajero. Se trata de una concepción escolar que no ve el viaje como una mera excursión, un consumo cultural, un entretenimiento. El viaje se sobreentiende como un instrumento pedagógico para dar oportunidades al alumno de desarrollarse como persona, es más, como buena persona. En palabras de Fabricio Caivano: “Un viaje de estudios es un modo de conseguir que los alumnos viajen gozosamente del ver al ser y del ser al ver”.







































domingo, 1 de junio de 2014

Los papás vienen al cole: La riqueza del intercambio.

La riqueza cultural de España se debe, en gran medida, a la confluencia de distintas culturas coexistentes durante siglos. ¿A quien pertenece la Alhambra o la Sinagoga del Tránsito? ¿Por qué se llama Alcázar, Alcázar de San Juan? ¿Cuántas palabras de origen árabe usamos todos los días para designar objetos, alimentos, lugares..?
La evolución del mundo en que vivimos nos lleva, con paso rápido, a sociedades multiculturales integradas por personas de culturas y orígenes distintos. A nuestras aulas acuden niños y niñas nacidos en familias de otras culturas; con todos podemos encontrar señas de identidad común, con todos descubriremos lo que todos tenemos de semejantes a través del uso de los multilenguajes, de tal forma que la comunicación interpersonal sea el eje de nuestra acción. “La cultura está viva, la hacemos cada día. Nuestra historia nos demuestra cómo lo específico no nace del aislamiento, nos acerca a una concepción dinámica de la variedad. La cultura nace cada día del intercambio entre las personas” (Alicia Vallejo Salinas)
La diversidad cultural no es un obstáculo a salvar sino un enriquecimiento a lograr.
Mounia, la mamá de Adam, ha venido al aula y nos ha regalado con mucho esfuerzo y muchísimo cariño un cuento en español, pero también nos enseñó un cuento escrito en árabe clásico y nos cantó una canción dedicada a las madres en árabe coloquial marroquí o dāriŷa; escribió a cada niño su nombre en árabe y ¡menuda sorpresa!, las letras que la mamá de Adam escribía no las sabemos y, además, escribe al revés. Mounia nos dio a conocer algunos aspectos de la cultura marroquí. Con estos elementos surgió una actividad de convivencia en la que, hablar, escribir, representar, bailar y cantar nos sirvió para sentirnos respetuosamente vinculados e hijos de este planeta que rueda por el universo infinito. SHOKRAN